Por qué estar con otras personas nos sienta bien
Compartir tiempo, conversación y risas con otras personas no es un premio ni un lujo. Es algo que el cuerpo registra: influye en cómo gestionamos el estrés. Y ese es, en el fondo, uno de los motivos por los que existe MAR ADENTRO.
El cuerpo lleva la cuenta de con quién estás
Solemos pensar en la vida social como algo emocional o de agenda: apetece o no apetece, hay tiempo o no lo hay. Pero sentirte acompañada —o sentirte sola— también tiene una parte fisiológica. El aislamiento sostenido se asocia a más activación del sistema de estrés; el apoyo social, a lo contrario.
No hace falta irse a la ciencia para intuirlo: casi todo el mundo reconoce la diferencia entre pasar una semana entera sin hablar de verdad con nadie y pasar una tarde larga con gente con la que se está a gusto.
Cortisol: la alarma que a veces no se apaga
El cortisol es una hormona necesaria. Nos ayuda a despertarnos, a responder ante una amenaza, a poner el cuerpo en marcha cuando hace falta. El problema no es tenerlo: es tenerlo alto de forma sostenida, cuando la alarma se queda encendida aunque ya no haya nada de lo que defenderse.
Ahí es donde entra el descanso, el movimiento, dormir… y también, y a menudo se nos olvida, la calidad de nuestros vínculos.
Oxitocina: lo que ocurre cuando te sientes en confianza
La oxitocina es una hormona que se libera en momentos de contacto y conexión segura: un abrazo, una conversación tranquila, reírte con alguien, sentir que perteneces a un grupo. Se la relaciona con la sensación de calma y con una menor reactividad al estrés.
La psiquiatra Marian Rojas Estapé ha divulgado mucho esta idea con el concepto de «personas vitamina»: rodearte de personas que te hacen sentir bien favorece la liberación de oxitocina, que ayuda a contrarrestar los efectos del cortisol sostenido.
Por qué el disfrute también cuenta
Hay una idea bastante extendida de que el trabajo personal serio tiene que ser incómodo, silencioso y a solas. Y una parte lo es. Pero compartir una comida, una risa, un rato de conversación sin prisa o un paisaje bonito con otras personas no es una distracción del trabajo: para el cuerpo, también forma parte de lo que lo sostiene.
El disfrute compartido no está reñido con mirarte con honestidad. Al contrario: es más fácil sostener lo difícil cuando también hay momentos buenos alrededor.
Qué tiene que ver esto con MAR ADENTRO
MAR ADENTRO es, entre otras cosas, un intento de construir esos momentos a propósito: un grupo que se encuentra varias veces al año en el mar, comparte tiempo, conversa, trabaja sobre sí mismo y también descansa y disfruta, con un acompañamiento individual entre encuentro y encuentro.
No porque el mar tenga poderes, sino porque juntar a personas que quieren cuidarse y que además disfrutan del mismo tipo de planes crea un contexto donde es más fácil que pasen cosas buenas.
En mi canal de YouTube hablo de varios de estos temas, y en el blog tienes también Coherencia cardíaca: qué es y qué dice la ciencia, que va por una línea parecida: el cuerpo necesita algo más que información para cambiar.
Hay procesos que se sostienen mejor en compañía. No es una frase bonita: es también fisiología.
¿Quieres conocer MAR ADENTRO?
Si buscas un grupo con el que compartir el camino durante el año, puedes ver cómo funciona MAR ADENTRO y, si sientes que encaja contigo, solicitar una llamada conmigo.
Asociación Caballito de Mar